«No soy invencible por sostenerlo todo: Es la gracia de Dios la que me levanta»
El cansancio ha dejado de ser físico; hoy pesa en la raíz de la memoria, en la responsabilidad sin pausas, en este oficio de sostener la vida con amor y entrega. Señor, tú eres mi Dios, mi Padre, mi fuerza última. Mírame en este instante en que las manos me tiemblan, en que la carga …

